La tecnología es algo que dimensionalmente puede ser comparada con un elemento puntual como un bolígrafo, ¿o es algo más grande?
Una metáfora de una herramienta que es usual en el ámbito educativo. De algo necesario en algún momento de la educación. Tanto histórico como en la vida de las personas. Es como aprender a escribir, “tomar apuntes” al apropiarse de una clase , es como producir un texto o un conocimiento según, lo que se necesite realizar, es lo que usamos para la comunicación escrita, para apropiarnos del sistema de escritura. La realidad es que el bolígrafo no es la única herramienta que utilizamos en educación. Ahora bien…comparado con la tecnología….la primer pregunta que nos hacemos es qué tecnología..(porque el bolígrafo también lo es). Pero dando por supuesto que el autor de la frase habla de TIC, éstas son más amplias porque superan la comunicación escrita que permite un bolígrafo o un lápiz. De todas maneras, pensado como metáfora podría servir la comparativa dado que el bolígrafo me remite al acceso al mundo de la cultura escrita, al mundo de las palabras. Dentro de esta cultura, atravesada cada vez más por la tecnología para la vida cotidiana, debemos pensar que la tecnología, al tener otra lógica, no lineal, simultánea, de hipertexto, virtual, sería más amplia que un bolígrafo. Estaríamos hablando de otras dimensiones.
Nos resulta muy natural la utilización de la tecnología por parte de nuestros alumnos pero, cuando se trata de nosotros, el uso de la tecnología especialmente desde las dimensiones de la información y la comunicación, pero a la hora de utilizar las TIC, es muy usual reproducir formatos más tradicionales, donde nos sentimos más seguros, nos resulta muy difícil aprovechar e implementar la tecnología y los saberes de nuestros alumnos como recursos educativos. Si bien existe disponibilidad de recursos tecnológicos que, por diferentes políticas educativas, por adquisición de las instituciones o por el acceso masivo de los alumnos a los dispositivos móviles, sabemos que esto también esta atravesado por la desigualdad existente. A la hora de encontrarnos, como ahora, atravesando un momento de pandemia y aislamiento, advertimos con crudeza que la desigualdad tiene la misma cara cuando de tecnologías se trata.
La tecnología es la base en la cual comenzamos a construir un nuevo sistema de globalización cada vez más avanzado y que nos atraviesa desde todos los ámbitos. También para el desarrollo tanto personal como a nivel de políticas económicas; hay países más avanzados en la incorporación muy temprana de la enseñanza mediadas por la aplicación de la tecnología en la educación, por ejemplo con programación o robótica, así como para la investigación y el desarrollo.
En fin, si bien la tecnología hoy puede ser considerada el bolígrafo, ésta no puede encerrarse en un objeto material, ya que la amplitud que posee es mucho más amplia.El bolígrafo nos permite acceder al mundo escrito y la tecnología en muchas más dimensiones: virtual, digital, comunicacional, algunas que no podemos imaginar.
Los docentes consideramos natural la tecnología en las manos de nuestros alumnos pero no logramos aprovechar todos los saberes por los que ellos incursionan y traducirlos en nuestras clases para la enseñanza. Es decir, reproducimos la importancia comunicacional con el formato de las clases , tal vez tradicionales, sin advertir que ellos están aprendiendo a través de recursos como tutoriales, juegos, aplicaciones, diseños que bien podrían ser incorporados al aula. Es natural para todos la tecnología, especialmente para la comunicación, pero los chicos, sin nuestra guía no pueden ensamblar la intencionalidad pedagógica que siempre tiene un docente a través de su práctica de enseñanza. Tal vez ahí radica nuestro desafío.
Coincidimos que la disponibilidad de la tecnología es desigual, tanto como otras desigualdades. Esta pandemia, nos hace vivir en carne propia como docentes, aquellos alumnos que cuentan con dispositivos y conectividad de los que no. Por lo tanto otro desafío es igualar en la disponibilidad de los mismos de manera tal, que podamos aprovechar la multiplicidad de herramientas pero desde accesos básicos como conectividad y dispositivos.
“Necesitamos la tecnología en cada aula y en las manos de cada estudiante y de cada profesor, porque es el bolígrafo y el papel de nuestro tiempo y es la lente a través de la cual experimentamos gran parte de nuestro mundo”. (David Warlick. 2016)
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